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NOVEDADES
Sandra Robles
MARTIN URRUTIA DESLUMBRA EN SU PRIMER CONCIERTO EN SOLITARIO
Tras el evidente éxito que ha tenido el cantante y actor Martin Urrutia tras su salida de
Operación Triunfo, programa del que fue finalista y ahora exconcursante, tuvo ayer su
primer concierto en solitario dentro del Bilbao BBK Live
El concierto tuvo lugar en el exterior de la sala BBK, pues formaba parte del Bereziak.
Pero eso no fue impedimento para que ya desde primeras horas de la mañana los fan, que además iban desde diferentes puntos de España e incluso Francia e Italia, hacían cola para ver al joven artista.
Dio comienzo a las 14:00, tras el concierto que hizo Alba Reche sobre ese mismo escenario. Martin salió al escenario lleno de energía y con una ola de aplausos por parte de todas sus fans. Acompañado por El Buen Hijo, abrió el concierto con Somewhere Only We Know, canción que ya interpretó en la Gala 0 de Operación Triunfo, pero ayer lo hizo de una forma mucho más especial. Desde la primera nota consiguió tener a todo el público pendiente de cada nota que hacía, pues le estaba poniendo toda la pasión posible y eso se hizo notar.
Siguió interpretando diferentes covers. Nadadora de Family, Nuevo Verano de Amaia y Nada debería fallar de La Buena Vida. Y lo hizo de forma muy especial, demostrando la sensibilidad, la delicadeza y la versatilidad que tiene. Con esta lista de canciones, el mismo Martin quiso dejar claro que quería mostrar el sonido que quiere encontrar en la música que él va a hacer. Así que, sin duda, fue una gran elección. No solo creó un ambiente idílico donde las notas fluían a su antojo haciendo partícipe a su público del magnetismo que desprende, sino que logró inundarlos de la felicidad que se notaba que él mismo tenía sobre el escenario.
Y tras esta lista de covers llegó la sorpresa de la tarde. Comenzó presentando la siguiente canción que iba a interpretar, Escriurem, una canción que por todos es sabido que es muy especial para él. Sin embargo, ayer cambió a su compañera de dúo. Alba Reche fue quien salió al escenario de nuevo para interpretar junto a Martin Escriurem. Lograron hacerla de la manera más especial posible, notándose la complicidad entre ambos y empastando sus voces a la perfección, creando así un momento único. Tal fue el entusiasmo, que incluso se veían caer las lágrimas de los ojos de los allí presentes.
Alba se despidió y, dejando solo a Martin sobre el escenario, llegó el momento más esperado por todos, la primera vez que cantaba en directo rompeolas, el primer single del joven cantante, el primero de muchos éxitos, y que tras su salida no ha hecho más que batir diferentes récords. Esta canción, que en palabras de Martin «es una canción muyespecial, que me acompañará siempre como mi primera canción. […] Habla de algo que me une para toda la vida que es mi tierra, el mar, mis amigas, mi gente». Y tras presentarla así a sus «moneditas», como él llama a sus fans, dio comienzo a rompeolas.
Con ella transmitió toda la fuerza que Martin pone al cantar y la pureza con que transmite cada palabra. Un momento que le hizo deslumbrar.
El broche final lo quiso poner con Nostalgia de Kauta, ya que era una canción especial para él, no solo por ser en euskera, sino porque definía su vida. Pero nada más lejos, porque sus fans no quisieron que se fuera habiendo cantando solo esas canciones, pedían más. Y como no quiso dejar a su público tan temprano, interpretó de nuevo Somewhere Only We Know, con más fuerza aun si cabía que al inicio del concierto y finalizó, esta vez sí, con la aclamada Ya no te hago falta, haciendo una versión a capela que puso las emociones a flor de piel de todos sus fans.
«Mi cabeza está llena de música y estos momentos me dan vida, quiero hacerlo» o «sí, voy a hacer música» fueron palabras que se le escucharon decir al artista, dejando claro que tiene proyectos musicales en mente y que, aunque haya que esperar, a lo que sus fans están más que dispuestos; ya que está ahora mismo enfrascado en las grabaciones de Mariliendre, serie de la forma parte del elenco principal y que está a punto de finalizar su
rodaje; llegará música suya.
Martin recordó que se cumplía un año de su casting de Operación Triunfo y que está «eternamente agradecido» por todo lo que le ha pasado desde entonces. Esta «primera toma de contacto con los directos», como él había mencionado, le ha hecho deslumbrar más que nunca, permitiéndole acercarse a su público, ese que tanto lo apoya y demostrando de lo que es capaz; que no es más que crear un ambiente mágico donde todos se sientan arropados por su música y el cariño que le devuelve a todos, estén o no presentes.
Sin duda, lo de ayer fue toda una declaración de intenciones por parte del artista, pues pese a que haya que esperar para verlo tanto en su faceta actoral como en su faceta musical, va a dar mucho de qué hablar.
El pasado jueves 23 de abril , la Realidad Club acogió la escucha exclusiva del segundo disco de las gallegas Fillas de Cassandra . Una noche, sin duda, para el recuerdo de ellas y de sus fans, que vibraron con cada canción y pudieron disfrutar de un momento único. El disco se compone de 12 canciones en gallego, queriendo representar ese momento de charla entre abuelas, cuando se sacan las sillas a la calle para hablar a la fresca. Esto se ve perfectamente reflejado en canciones como “Cuchicheo”, junto a Pipiolas , “Saír a fresca” o “Verbena”. Las gallegas se mostraron muy sinceras con el público y totalmente entregadas, y también pudimos escuchar en directo temas como “am0r”, “Filla filliña”, “Déixate ver” o “Lodos”. Siempre muy agradecidas con el equipo que les ha acompañado en la producción del disco y con todos los presentes en una noche llena de emociones . En cada canción se pueden apreciar sus raíces y la delicadeza con la que han trabajado el proyecto, logrando un resultado brillante. El disco ya está disponible desde el pasado 24 de abril en todas las plataformas. Además, el próximo 9 de mayo ofrecerán su primer concierto tras el lanzamiento en su ciudad natal, en el Recinto Ferial de Pontevedra.

En el escenario de El Plata, una sala en el centro de Zaragoza, Laaza hizo el pasado 17 de abril algo que, en el contexto actual, es poco habitual: dar un concierto sin tener nada que defender salvo el propio impulso de hacerlo. Sin disco, sin calendario, sin la promoción habitual que suele hacerse cuando se anuncia una gira. Solo una fecha elegida porque sí, para cantar las canciones que más le gustan: inéditas, algunas que ya están fuera y otras que son más conocidas y no pueden faltar. Y, a partir de ahí, todo lo demás, quedó en anécdota. La noche empezó con la aparición de los músicos junto a la cantante en el escenario de El Plata, para dar un concierto con un público entregado, una sala repleta de gente y con máxima expectación. Junto a un “Buenas noches, Zaragoza” y una gran sonrisa de Laura para dar las gracias a todos los asistentes. Además de agradecer a sus músicos y a su familia que también estaba allí. Un directo sin relato previo Lo que se vivió sobre el escenario fue, más que un repertorio, un concierto sincero con las canciones que más le llenan a Laura. Canciones ya publicadas convivieron con un número generoso de piezas inéditas, todavía sin fijar, todavía sin destino claro. No había jerarquía entre ellas: lo nuevo no se presentaba como adelanto si no como muestra de sinceridad ante un público entregado y además de los temas ya conocidos. En ese gesto, dónde se muestran las canciones antes de que “existan” oficialmente, es decir, antes de que salgan, hay una renuncia deliberada a la lógica de la industria. Laaza no utiliza el directo para explicar un proyecto; utiliza el directo para que los allí presentes puedan descubrirlo en tiempo real. La canción Verde junto al folclórico Rodrigo Cuevas fue una de las canciones con más vítores y un público totalmente entregado del show. La aparición de Juanjo Bona Casi al final del concierto apareció Juanjo Bona, ex concursante de Operación Triunfo , para cantar juntos Últimamente , tema que pertenece al primer álbum Recardelino de Bona y este está escrito entre ambos. D espués, llevaron la jota La Palomica al escenario para celebrar esta canción en algo cercano, contenido y susurrado. Un tema lleno de tradición y nostalgia en un escenario actual y juventud. Blanco, silencio, presencia Laura apareció vestida completamente de blanco. Un recurso que puede resultar simbólico e ir más allá de la estética. Puede utilizarse como limpieza visual para provocar la ausencia de ruido. Aunque la cantante ya de por sí resalta en sus conciertos, con este color no cabe duda que ayuda a focalizar toda la atención en ella. El escenario acompañaba esa decisión. Había pocos elementos en él, la iluminación era cálida y existía una cercanía que convertía cada canción en una E scena casi doméstica. No había distancia posible: el público, los músicos y la artista estaban unidos a través de las canciones. Cantar a la muerte sin dramatismo Uno de los momentos más delicados de la noche llegó con una canción dedicada a la muerte. Pero lejos de llevarlo al lugar común del duelo, Laaza optó por otro registro: el de la aceptación y normalización. Sin tenerle miedo, pero dándole la importancia que merece. El concierto como proceso no como proyecto Lo que ocurrió en Zaragoza no fue un adelanto ni un cierre. Un concierto que no responde a un producto terminado, sino a un proceso abierto. En un momento en que todo parece necesitar un lanzamiento, una narrativa o una estrategia, Laaza eligió lo contrario: habitar en el directo y convertirlo en algo inédito y especial. Puede que esas canciones cambien, que algunas no sobrevivan, que el proyecto que las contenga aún no exista o no llegue nunca a fijarse del todo. Pero anoche, durante ese periodo de tiempo en El Plata, eso dejó de importar.










