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NOVEDADES
Mario García
Inolvidable cierre de gira de Marwán “El viejo boxeador” en Barcelona
El pasado 14 de abril tuvo lugar el cierre de gira de Marwán en la Sala Paral·lel 62, en Barcelona, con el “El viejo boxeador”, último lanzamiento discográfico del artista lanzado en 2020, que también ha dado nombre a su gira. Tras más de 20 años de carrera musical, el cantautor madrileño sigue vigente disfrutando de la música y haciendo disfrutar a su fiel público.
El cantante inició el concierto con “El viejo boxeador”, canción titulada igual que el disco. En esta canción, el cantautor habla sobre como él va a seguir manteniendo su esencia musical y siendo fiel asi mismo, a pesar de que su estilo de música no sea aparentemente comercial. Como el mismo relata en su composición:
“Si todos tienen miedo a la palabra cantautor”
“Las radios venden música enlatada al por mayor”
“Me dice un productor: «Marwán te falta un reggaeton»”
“Nunca cambiaré, hace siglos que lo dijo el escritor, quien se pone precio, pierde su valor”
El artista también interpretó “La reina del Jäger”, canción que el público disfrutó, especialmente entre aplausos. “La Ecuación” canción en colaboración con Miguel Poveda, fue otra de las canciones que los espectadores más sintieron. El cantautor la vivió libremente en el escenario, expresando, a través de sus gestos, su cuerpo, su expresión facial y por su puesto, su interpretación acompañada de su voz. Esto, sumado a varios efectos de iluminación, generó una atmosfera que solo pudieron vivir los allí presentes.
“Carita de tonto” fue otro de los temas del repertorio de gira del vocalista. Esta canción la interpretó a duo con Lucas Álvarez de Toledo, conocido como Pez Mago, el cual fue telonero esa noche, además de ser como un hermano para el artista. Una canción íntima en donde el compositor expresaba su deseo de luchar por el amor, interpretada aquella noche a dúo. Fue un momento muy emotivo.
Y entonces, le llegó el turno a “Necesito un país”, una de las canciones más reivindicativas del repertorio del cantante, en donde vela por un país mejor, en donde haya libertad, transparencia e igualdad de condiciones para todos. Refleja esta reivindicación con claridad en versos como los siguientes:
“Un país sin desahucios, mentiras ni estafas, donde se acepten todos los credos, los sexos, ideas y razas”
“Un país que no se atraganta, que aguanta sin peros, donde justicia sea igual para obreros que para la infanta”
“Un país que se informe y no se conforme con humo, donde trabajo y vivienda no sea privilegio de algunos”
Además, el cantante contó una anécdota bastante curiosa y graciosa con esta canción. Él relataba como, hace un tiempo, fue a tocar a la fiesta del periódico Infolibre. En el público de este evento, se encontraban diversos políticos españoles, entre ellos, Pedro Sánchez, Yolanda Ramos, Irene Montero, entre otros. Sin presentación previa, Marwán y su guitarrista, Kike Fuentes, empezaron la actuación con esta canción.
“Puede ser que la conozcas” fue otro de los temas interpretados por el cantante. Esta emocional canción con aires de nostalgia de Marwán
y Jorge Drexler, menciona la ciudad de Madrid, ciudad natal del cantautor. Tras interpretarla con corazón y sentimiento, el cantante añadió unas divertidas palabras haciendo referencia a diversos cantautores madrileños: “Gracias familia, los madrileños os quieren. Andrés Suárez, Zahara y yo, hacemos canciones corta venas y de rencor, pero llegó Shakira y nos puso en nuestro sitio” El público reaccionó a estas declaraciones entre risas y aplausos.
Una de las últimas canciones interpretadas en el concierto fue “La vida cuesta”, canción de Marwán
y Leonel García. Aquella noche, dicha composición fue interpretada por Marwán y su guitarrista y también cantante, Fito Robles. Una canción llena de realidad, cantada por dos grandes voces que empastaron a la perfección. Cabe destacar que antes de empezar a cantarla, el cantautor madrileño elogió a Fito con unas palabras muy sinceras: “Él tiene su propio grupo que se llama Siloe que es la hostia, y tiene esa voz increíble con unas canciones increíbles”
La última canción fue un tanto especial. No solo por el hecho de que Marwan dio a escoger a sus espectadores entre 3 canciones, en donde salió ganadora “Paracaídas”, composición muy querida entre los fans del compositor. Si no que también debido a que salió a tocar con su guitarra, a pesar de tener el brazo derecho roto. Fue un gesto muy bonito, y el público lo agradeció mucho, viviendo y disfrutando de esta emotiva canción. Nuevamente, se creó una atmosfera en la sala que solo los allí presentes pudieron vivir.
Para finalizar, Marwan presentó y agradeció a su banda, conformada por Iñaki García
al piano, Fito Robles
como corista y guitarrista, Toni Pagès
a la batería, Txarlie Solano
como bajista y Kike Fuentes
a la guitarra. Sin duda, una gran experiencia musical acompañada de músicos brillantes y de un gran cantautor.
El pasado jueves 23 de abril , la Realidad Club acogió la escucha exclusiva del segundo disco de las gallegas Fillas de Cassandra . Una noche, sin duda, para el recuerdo de ellas y de sus fans, que vibraron con cada canción y pudieron disfrutar de un momento único. El disco se compone de 12 canciones en gallego, queriendo representar ese momento de charla entre abuelas, cuando se sacan las sillas a la calle para hablar a la fresca. Esto se ve perfectamente reflejado en canciones como “Cuchicheo”, junto a Pipiolas , “Saír a fresca” o “Verbena”. Las gallegas se mostraron muy sinceras con el público y totalmente entregadas, y también pudimos escuchar en directo temas como “am0r”, “Filla filliña”, “Déixate ver” o “Lodos”. Siempre muy agradecidas con el equipo que les ha acompañado en la producción del disco y con todos los presentes en una noche llena de emociones . En cada canción se pueden apreciar sus raíces y la delicadeza con la que han trabajado el proyecto, logrando un resultado brillante. El disco ya está disponible desde el pasado 24 de abril en todas las plataformas. Además, el próximo 9 de mayo ofrecerán su primer concierto tras el lanzamiento en su ciudad natal, en el Recinto Ferial de Pontevedra.

En el escenario de El Plata, una sala en el centro de Zaragoza, Laaza hizo el pasado 17 de abril algo que, en el contexto actual, es poco habitual: dar un concierto sin tener nada que defender salvo el propio impulso de hacerlo. Sin disco, sin calendario, sin la promoción habitual que suele hacerse cuando se anuncia una gira. Solo una fecha elegida porque sí, para cantar las canciones que más le gustan: inéditas, algunas que ya están fuera y otras que son más conocidas y no pueden faltar. Y, a partir de ahí, todo lo demás, quedó en anécdota. La noche empezó con la aparición de los músicos junto a la cantante en el escenario de El Plata, para dar un concierto con un público entregado, una sala repleta de gente y con máxima expectación. Junto a un “Buenas noches, Zaragoza” y una gran sonrisa de Laura para dar las gracias a todos los asistentes. Además de agradecer a sus músicos y a su familia que también estaba allí. Un directo sin relato previo Lo que se vivió sobre el escenario fue, más que un repertorio, un concierto sincero con las canciones que más le llenan a Laura. Canciones ya publicadas convivieron con un número generoso de piezas inéditas, todavía sin fijar, todavía sin destino claro. No había jerarquía entre ellas: lo nuevo no se presentaba como adelanto si no como muestra de sinceridad ante un público entregado y además de los temas ya conocidos. En ese gesto, dónde se muestran las canciones antes de que “existan” oficialmente, es decir, antes de que salgan, hay una renuncia deliberada a la lógica de la industria. Laaza no utiliza el directo para explicar un proyecto; utiliza el directo para que los allí presentes puedan descubrirlo en tiempo real. La canción Verde junto al folclórico Rodrigo Cuevas fue una de las canciones con más vítores y un público totalmente entregado del show. La aparición de Juanjo Bona Casi al final del concierto apareció Juanjo Bona, ex concursante de Operación Triunfo , para cantar juntos Últimamente , tema que pertenece al primer álbum Recardelino de Bona y este está escrito entre ambos. D espués, llevaron la jota La Palomica al escenario para celebrar esta canción en algo cercano, contenido y susurrado. Un tema lleno de tradición y nostalgia en un escenario actual y juventud. Blanco, silencio, presencia Laura apareció vestida completamente de blanco. Un recurso que puede resultar simbólico e ir más allá de la estética. Puede utilizarse como limpieza visual para provocar la ausencia de ruido. Aunque la cantante ya de por sí resalta en sus conciertos, con este color no cabe duda que ayuda a focalizar toda la atención en ella. El escenario acompañaba esa decisión. Había pocos elementos en él, la iluminación era cálida y existía una cercanía que convertía cada canción en una E scena casi doméstica. No había distancia posible: el público, los músicos y la artista estaban unidos a través de las canciones. Cantar a la muerte sin dramatismo Uno de los momentos más delicados de la noche llegó con una canción dedicada a la muerte. Pero lejos de llevarlo al lugar común del duelo, Laaza optó por otro registro: el de la aceptación y normalización. Sin tenerle miedo, pero dándole la importancia que merece. El concierto como proceso no como proyecto Lo que ocurrió en Zaragoza no fue un adelanto ni un cierre. Un concierto que no responde a un producto terminado, sino a un proceso abierto. En un momento en que todo parece necesitar un lanzamiento, una narrativa o una estrategia, Laaza eligió lo contrario: habitar en el directo y convertirlo en algo inédito y especial. Puede que esas canciones cambien, que algunas no sobrevivan, que el proyecto que las contenga aún no exista o no llegue nunca a fijarse del todo. Pero anoche, durante ese periodo de tiempo en El Plata, eso dejó de importar.









