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NOVEDADES
María Rodríguez
Despistaos llega a la Sala Apolo
por su 20 aniversario
El grupo de Guadalajara llega a Barcelona en su gira con motivo de su 20 aniversario. El concierto tuvo lugar en la Sala Apolo el pasado viernes 10 de Marzo.
A las 21 horas comenzaba el espectáculo con la canción “ruido”, desde el principio se notó el entusiasmo de los allí presentes, donde en cada canción dieron lo máximo de ellos mismos.
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La banda cantó canciones de todos sus discos, creando así un ambiente melancólico gracias a la gran variedad de éxitos que pudimos escuchar.
En todo momento el grupo hizo partícipe al público, dejando que cantaran partes concretas de algunas canciones o incluso bromeando con ellos entre una canción y otra. También anunciaron la incorporación a la banda del baterista, que, según lo que contaron, llevaba 19 años trabajando para ellos, y este último año se ha incorporado como uno más en el grupo.
Contaron la experiencia que vivieron hacía unos años, donde relataban que hubo una época donde estuvieron a punto de dejar la música, pero que gracias a Krespo consiguieron verlo todo de una forma más optimista, lo que dió pie al inicio de la canción “volveremos” que la compuso este último.
También hablaron un poco de sus inicios, siempre tratando el tema desde el humor y haciendo partícipe al público para cantar uno de sus primeros temas. Posteriormente hablaron de su situación actual, y sobre como de agradecidos están con todas las personas que van a sus conciertos y les apoyan día tras día.
El concierto contó con un total de 26 canciones y un público completamente entregado. Además de cantar su tema “Cuando lloras” junto a Sandra (del grupo de música Merino), artista a la que llevaron como invitada. Merino estuvieron de teloneros antes del concierto de Despistaos.
Sin duda la canción que más melancolía provocó en el público fue con la conocida canción “Física o química” que, pese a que se publicó hace ya algo más de 14 años, logró unir a todos los fans para cantar este tema, que muchos consideran himno del grupo.
Finalmente Despistaos cerró el espectáculo interpretando la canción “Cada dos minutos”, que sin duda conmovió a los fans.
En todo momento tanto la banda como el público lo dieron todo, sin duda había un gran ambiente y el buen rollo se notaba entre el público.
La gira no ha acabado así que si queréis ir a alguna de las fechas que quedan os dejamos el link directo a las entradas. ¡Es una oportunidad increíble y no debéis dejarla pasar!
El pasado jueves 23 de abril , la Realidad Club acogió la escucha exclusiva del segundo disco de las gallegas Fillas de Cassandra . Una noche, sin duda, para el recuerdo de ellas y de sus fans, que vibraron con cada canción y pudieron disfrutar de un momento único. El disco se compone de 12 canciones en gallego, queriendo representar ese momento de charla entre abuelas, cuando se sacan las sillas a la calle para hablar a la fresca. Esto se ve perfectamente reflejado en canciones como “Cuchicheo”, junto a Pipiolas , “Saír a fresca” o “Verbena”. Las gallegas se mostraron muy sinceras con el público y totalmente entregadas, y también pudimos escuchar en directo temas como “am0r”, “Filla filliña”, “Déixate ver” o “Lodos”. Siempre muy agradecidas con el equipo que les ha acompañado en la producción del disco y con todos los presentes en una noche llena de emociones . En cada canción se pueden apreciar sus raíces y la delicadeza con la que han trabajado el proyecto, logrando un resultado brillante. El disco ya está disponible desde el pasado 24 de abril en todas las plataformas. Además, el próximo 9 de mayo ofrecerán su primer concierto tras el lanzamiento en su ciudad natal, en el Recinto Ferial de Pontevedra.

En el escenario de El Plata, una sala en el centro de Zaragoza, Laaza hizo el pasado 17 de abril algo que, en el contexto actual, es poco habitual: dar un concierto sin tener nada que defender salvo el propio impulso de hacerlo. Sin disco, sin calendario, sin la promoción habitual que suele hacerse cuando se anuncia una gira. Solo una fecha elegida porque sí, para cantar las canciones que más le gustan: inéditas, algunas que ya están fuera y otras que son más conocidas y no pueden faltar. Y, a partir de ahí, todo lo demás, quedó en anécdota. La noche empezó con la aparición de los músicos junto a la cantante en el escenario de El Plata, para dar un concierto con un público entregado, una sala repleta de gente y con máxima expectación. Junto a un “Buenas noches, Zaragoza” y una gran sonrisa de Laura para dar las gracias a todos los asistentes. Además de agradecer a sus músicos y a su familia que también estaba allí. Un directo sin relato previo Lo que se vivió sobre el escenario fue, más que un repertorio, un concierto sincero con las canciones que más le llenan a Laura. Canciones ya publicadas convivieron con un número generoso de piezas inéditas, todavía sin fijar, todavía sin destino claro. No había jerarquía entre ellas: lo nuevo no se presentaba como adelanto si no como muestra de sinceridad ante un público entregado y además de los temas ya conocidos. En ese gesto, dónde se muestran las canciones antes de que “existan” oficialmente, es decir, antes de que salgan, hay una renuncia deliberada a la lógica de la industria. Laaza no utiliza el directo para explicar un proyecto; utiliza el directo para que los allí presentes puedan descubrirlo en tiempo real. La canción Verde junto al folclórico Rodrigo Cuevas fue una de las canciones con más vítores y un público totalmente entregado del show. La aparición de Juanjo Bona Casi al final del concierto apareció Juanjo Bona, ex concursante de Operación Triunfo , para cantar juntos Últimamente , tema que pertenece al primer álbum Recardelino de Bona y este está escrito entre ambos. D espués, llevaron la jota La Palomica al escenario para celebrar esta canción en algo cercano, contenido y susurrado. Un tema lleno de tradición y nostalgia en un escenario actual y juventud. Blanco, silencio, presencia Laura apareció vestida completamente de blanco. Un recurso que puede resultar simbólico e ir más allá de la estética. Puede utilizarse como limpieza visual para provocar la ausencia de ruido. Aunque la cantante ya de por sí resalta en sus conciertos, con este color no cabe duda que ayuda a focalizar toda la atención en ella. El escenario acompañaba esa decisión. Había pocos elementos en él, la iluminación era cálida y existía una cercanía que convertía cada canción en una E scena casi doméstica. No había distancia posible: el público, los músicos y la artista estaban unidos a través de las canciones. Cantar a la muerte sin dramatismo Uno de los momentos más delicados de la noche llegó con una canción dedicada a la muerte. Pero lejos de llevarlo al lugar común del duelo, Laaza optó por otro registro: el de la aceptación y normalización. Sin tenerle miedo, pero dándole la importancia que merece. El concierto como proceso no como proyecto Lo que ocurrió en Zaragoza no fue un adelanto ni un cierre. Un concierto que no responde a un producto terminado, sino a un proceso abierto. En un momento en que todo parece necesitar un lanzamiento, una narrativa o una estrategia, Laaza eligió lo contrario: habitar en el directo y convertirlo en algo inédito y especial. Puede que esas canciones cambien, que algunas no sobrevivan, que el proyecto que las contenga aún no exista o no llegue nunca a fijarse del todo. Pero anoche, durante ese periodo de tiempo en El Plata, eso dejó de importar.

